Nos encontramos ante un juego en el que prima, ante todo, la sensación de velocidad. La importancia de notar esta sensación en el nuevo Burnout es uno de los puntos fuertes del título y los chicos de EA y de Criterion se deben haber tomado esto muy a pecho a la hora de llevarlo a cabo, y es que los resultados obtenidos son de escándalo. Desde NFS Underground que no se conseguía un efecto de velocidad tan apabullante. Con Burnout 3: Takedown nos vamos a quedar literalmente pegados a la butaca de nuestra casa viendo como los objetos pasan cual suspiros a nuestro alrededor. Dicho efecto se consigue aplicando una especie de efecto túnel que desenfoca y estira todo aquello que va quedando a nuestro lado, muy parecido al que en su día contemplamos en el anteriormente citado juego de la saga NFS. Es digno de ver (y sentir) el efecto conseguido en el tercer Burnout y es que pocos juegos consiguen hacernos sentir los 250km/h tan bien lo hace este interesante título.
Otro elemento importante de Burnout son los coches. Pese a que no es un juego que cuente con las licencias necesarias para incorporar modelos automovilísticos reales, podremos encontrar un gran número de coches, de diferentes categorías como los reducidos Compact o los exagerados Muscle, pasando por los imprescindibles prototipos. Los modelos de los coches están bastante bien realizados y reflejan las luces y las superficies del escenario de forma realista a altas velocidades. Pero si por algo hay que destacar el trabajo realizado con estos coches, es por el realismo con el que se plasman los choques en la carrocería. Cuando choquemos frontalmente contra un autobús (por ejemplo), podremos observar como salimos disparados, con toda la chapa y el chasis deformado, con los cristales rotos y el capó a veinte metros de nosotros, al igual que las ruedas. Da gusto tener accidentes en Burnout 3, y es que cada golpe levanta multitud de partículas, cristales rotos y chispas que se elevan y caen luego a tierra.
Los escenarios, por lo menos en las partes por las que pasamos también están muy bien trabajados. Esto es digno de elogio teniendo en cuenta a la velocidad con la que se mueve el título. El asfalto está muy bien representado y refleja la luz del sol de forma realista cuando este incide en el directamente, las luces se alargan y se deforman en los túneles debido a la velocidad que llevamos. Además la variedad y el nivel de detalle de estos escenarios es muy alto. Incluso encontraremos carteles publicitarios que anuncian auténticos juegos de EA así como de una famosa emisora de radio del territorio español. No obstante, la parte del escenario que no suele estar cerca de la carretera ha sufrido un descuido importante. Esto podremos observarlo cuando nos salgamos de pista y vayamos a parar a las cunetas o más allá. Este es el precio que debe pagar nuestra PS2 para que no suframos molestas ralentizaciones.
Para finalizar este apartado comentaremos que Burnout 3: Takedown incorpora la opción de 50 o 60 Hz para todos aquellos que posean un televisor con capacidad para soportar esta opción.