Nos encontramos ante una aventura peculiar. El estilo de juego es similar al de un arcade en tercera persona, con la típica cámara alejada unos metros del personaje principal. Pero a diferencia de otros juegos, en este no hallaremos multitud de enemigos contra los que combatir. Nuestro objetivo es uno y no más: cazar a todos los Colosos y darles muerte.
Este planteamiento es un poco lineal, pero hace que la aventura tome unos tintes cinematográficos que le sientan muy bien. La aventura comienza en el templo. Tras colocar a la chica en el altar una luz nos iluminará y al ver que portamos la espada legendaria nos explicará que para retornarla del mundo de los muertos deberemos destruir a todos los Colosos de esas tierras. Para encontrarlos solo tendremos que alzar nuestra espada sobre la luz.
Y eso haremos, saldremos del templo y alzando nuestra espada veremos que el haz de luz que proyecta apunta hacia una dirección. A lomos de Agro deberemos cabalgar hasta la guarida del Coloso, despertarlo y acabar con él. No siempre resultará fácil encontrar al Coloso y acabaremos desquiciados dando vueltas al mapa. No obstante esta es un poco la gracia del juego, que hace que tengamos que estrujarnos la mollera para encontrar a nuestro enemigo. La exploración toma un papel importante en la aventura.
Una vez hemos encontrado a nuestro enemigo comienza la aventura de verdad. Puede parecer monótono que un juego trate solo de perseguir y matar a unos seres. Sin embargo la diferencia entre cada Coloso es tal que cada combate con estas criaturas es diferente al anterior. Encontraremos Colosos bípedos, otros cuadrúpedos, otros submarinos e incluso voladores. ¿Cómo acabar con seres así con la ayuda de una espada y un arco? Gran pregunta. No olvidemos que nuestra espada es un arma mitológica y su poder reside en que es capaz de mostrar los puntos débiles de los Colosos. Una vez agarrados fuertemente a nuestro enemigo, la espada iluminará donde debe ser clavada.
Pese a esta divina ayuda por parte de nuestra espada, el trabajo que uno tiene que realizar para acabar con un Coloso sigue siendo duro e intenso. El Coloso se revuelve a cada golpe que le damos, se mueve como un endemoniado y nosotros agarrados a él esperando que nuestro medidor de cansancio aguante y no salgamos volando despedidos del lomo del Coloso, teniendo que comenzar de nuevo la ardua escalada sobre dicho ser. Como podéis ver, cada combate es un pulso, un pulso a la persistencia. El Coloso no se dejará vencer fácilmente y nosotros deberemos ingeniárnoslas para acabar con estos seres que serán cada vez más duros de pelar.
Una vez el Coloso halla muerto su espíritu se apoderará de nosotros y caeremos desmayados en el suelo. Nuestro despertar será en el templo del principio, con Agro cerca de nosotros. Recuperaremos la consciencia justo para ver como la estatua del coloso derrotado explota en mil pedazos. Ya queda uno menos pensamos, y entonces Dormin nos ilumina y nos da una pista sobre nuestro siguiente enemigo. La aventura empieza de nuevo.
Esto es Shadow of the Colossus. De esta forma deberemos ir acabando con todos estos seres para alzarnos con la victoria en este juego. Puede parecer, leído aquí, que el modo de juego es un tanto monótono. A simple vista lo puede parecer. Pero os aseguro que dar caza a cada Coloso es una aventura en sí misma y resulta sumamente adictivo. Pese a no poseer más modalidades de juego, ni modo multijugador, ni juego on-line, Shadow of the Colossus es una aventura magnífica y sobrecogedora que viviremos con los cinco sentidos. Debéis probarlo pues no dejará a nadie indiferente.