Shadow of the Colossus es una aventura cinematográfica de una profundidad sorprendente. El juego absorbe y nos transporta a una tierra inerte donde nos encontraremos solos ante tanto gigantesco ser. Cabalgar en busca de estos seres por esas tierras hace que nos introduzcamos poco a poco en la trama, buceando lenta pero constantemente en su desdichada historia. Mucha culpa de esta inmersión onírica en la trama del juego la tiene la fantástica banda sonora. El compositor asiático Kow Otani ha sido el encargado de realizarla en exclusiva para Sony y el resultado es francamente bueno.
El uso de esta banda sonora también está muy bien aplicado. Siendo muy relajante en los momentos en los que simplemente avanzamos en busca de un Coloso, incluso desapareciendo, para volver a aparecer de forma imponente y atemorizadora cuando nos encontramos de golpe con uno de estos seres. Durante las luchas con los colosos la música favorecerá enormemente la tensión, mientras suenan esos ritmos sobrecogedores mostrando que, en esos momentos, manda el Coloso. Cuando hallemos el modo de acabar con él, estemos agarrados fuertemente de sus pelos con la espada lista para ser clavada, la música cambiará volviéndose más jovial, más optimista, mostrándonos que ahora nosotros tomamos las riendas. Estos rifirrafes musicales favorecen el introducirse en el juego y nos meten de lleno en la acción, de forma que no solo jugamos. En esos momentos estamos viviendo la historia.
El resto de efectos de sonido se mantienen a la altura, como no podía ser de otra forma. Destacamos los suaves gruñidos de los Colosos, que parece un susurro atroz. El resto de efectos, como el sonido de las herraduras o el relinchar del caballo también mantienen una calidad digna. Todo está muy cuidado en la aventura de Sony. El juego no está doblado al castellano, simplemente subtitulado de un idioma que no parece existir, sacado de la manga en un momento dado. Por suerte el juego es parco en palabras y no tendremos que leer demasiado.