Te puedes llamar Jack o puedes tener cualquier otro nombre, eso no importa. No importa como te llames, no importa que coche tengas, no importa donde vivas, no importa nada de lo que hagas. Debes empezar a considerar la posibilidad de no caerle bien a Dios. Él no te quiso desde un principio, así que ¿porqué no dejarle de lado?. Realmente solo importa que existes por encima de las demás cosas, aunque no lo sepas. No eres tu dinero, no eres un trabajo.
Estas podrían ser perfectamente palabras salidas de la boca de Tyler Durdain. Él es un personaje bastante peculiar, de aspecto y conducta extravagante, que se dedica al comercio del jabón. Su concepto de la vida es un tanto trasgresor, y su carisma como líder de masas lo lleva a ser considerado por algunos como un nuevo Mesías. Jack y Tyler se conocieron en un avión, después de esto ambos crearon el club de la lucha, como forma de evadirse del malestar que sus vidas les plantea. En un tiempo record, el club se extendió por todo el país y ahora controla, desde la sombra, muchos ámbitos de poder. Pero Tyler no se contenta únicamente con esto. Él busca más, tiene un objetivo, el proyecto Mayhem. Este proyecto supone la culminación del sueño consciente de Tyler y del inconsciente de Jack. Aquí huele a chamusquina, algo gordo está a punto de suceder.
Este es, pasando por encima, el argumento de la genial película de igual nombre, que años atrás sorprendió a muchos con su argumento y su planteamiento. Ahora que han pasado unos cuantos años desde el estreno del filme, se nos presenta este juego, que comparte argumento y personajes con su homónima de celuloide. Ha llegado la hora de salir de los suburbios para luchar a puños contra nuestros amigos. Solo en ese momento, de sangre y sudor, nos sentimos realmente bien.
Nos encontramos ante un juego de lucha sorprendente, el argumento pese a que ya nos lo sabemos, es original y plantea una visión diferente al de la película, desde un personaje que aparece en la película. El planteamiento es novedoso y técnicamente parece un título compensado. Hacia tiempo que no recibíamos un juego de lucha con el que volver a desgastarnos los dedos pulsando botones y lo cierto es que la pinta que tiene este juego de Sierra es muy buena. Pasemos a analizarlo más detenidamente.