Dentro del árbol genealógico de la evolución y desde una perspectiva más filogenética, la lista de simios evolucionados a partir de los pequeños mamíferos que tomaron relevo a los grandes saurios en la supremacía de la tierra es ya de por sí muy amplia. En una época o en otra, el rastro de simios ya sean fósiles o vivos se extiende por casi toda la tierra, excepto algunas pocas localizaciones geográficas.
¿Quién nos dice a nosotros que esa lista es totalmente exhaustiva? Nadie. Es más, cualquier científico, estudioso de la etología, será capaz de reconocernos que aun quedan muchas especies por conocer y catalogar.
De la misma forma, al igual que Darwin encontró en las islas Galápagos especies nunca vistas diferentes de las vistas en cualquier otro territorio. ¿Por qué no podría existir otra isla, alejada de la influencia del hombre, donde la evolución hubiera seguido otro camino?
Pues bien. Esta isla existe, por lo menos en la imaginación del director cinematográfico Peter Jackson. En este imaginario emplazamiento, alejado de los ojos escrutadores del ser humano moderno, la evolución ha optado por premiar a las grandes criaturas de potentes cualidades depredadoras. Los dinosaurios campan a sus anchas y los insectos poseen medidas terroríficas. En unas condiciones así solo una criatura de espectaculares habilidades puede ser el Rey. Y ese es Kong. Temido por las demás criaturas, adorado por los nativos, el simio de más de 10 metros descansa placidamente en la cima de la Isla Calavera, hasta que la belleza de la actriz Ann Darrow perturba su primaria mente, comenzando así una aventura que acabará de forma trágica para nuestro peludo rey simio. Esta es, grosso modo, la visión del clásico cinematográfico que nos ofrece el neocelandés Peter Jackson.
De la mano de UbiSoft nos llega uno de los juegos más verídicos y simétricos respecto a su versión cinematográfica que hemos podido disfrutar. Los chicos de UbiSoft han sabido transportar la visión del excéntrico director dentro de un DVD que nos transportan a una de las aventuras más trepidantes que podemos encontrar para nuestra PS2. Michel Ancel, director del juego, trabajando de la mano con los estudios de efectos especiales Weta Ltd. nos muestran un juego espectacular en el que nos podremos poner en la piel del guionista enamorado Jack Discroll y en la del tremendo gorila de espalda plateada. Ambos comenzarán una desequilibrada batalla por el amor de la misma chica, que nos hará vivir una interesante trama en el salón de nuestra casa, con nuestro mando entre las manos.